Ella fue al colegio.
Aprendió a generar su propio dinero.
Se pone la ropa que quiere, sin pedir permiso.
Pudo elegir con quién estar, y con quién no.
Puede opinar, y que su voz sea escuchada.
Disfruta de su LIBERTAD sin tener que implorarle dinero a un hombre.
Eso NO es protesta, eso es REALIDAD.


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